Por qué profesionalidad docente
Creo que es necesario un poco de historia personal antes de entrar en materia y , por eso, voy a hacer una pequeña presentación.
Soy profesor de educación física de un instituto de Móstoles (IES Felipe Trigo), desde hace quince años. Todos tenemos periodos de desánimo a lo largo de nuestra vida profesional y llega un momento en que tienes que decidir si sigues adelante, con todas sus consecuencias, o te estancas. El obtener la condición de catedrático (curso 1999-2000) supuso un impulso profesional y ganas de seguir profundizando en mi labor docente.
En Junio de 2008 leí en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid una tesis titulada “Un enfoque reflexivo sobre la práctica docente: una autoetnografía”. Durante tres cursos académicos, del 2003-04 al 2005-06, realicé un diario de mis clases de educación física. Estaba interesado, de entrada, en explorar las posibilidades de los diarios del profesor como instrumento de reflexión sobre la práctica docente y, por ello, como medio de desarrollo profesional.
Se confirmaron mis expectativas: sin duda la labor diaria de reflexión sobre la práctica es ardua, pero ofrece una posibilidad, si el compromiso es serio, de desarrollo profesional. Quedaron claramente de manifiesto lagunas de carácter psicológico, formativo y profesional que uno, desde ese momento, trata de corregir o mejorar. Pero lo más sorprendente, es que se pusieron de manifiesto determinadas coacciones de carácter estructural o sistémicas o del contexto docente, que impedían ese desarrollo profesional.
Esto se puso de manifiesto, en gran parte, porque uno de los fundamentos teóricos que utilicé en la tesis, la teoría integral de Ken Wilber, me dejó claro las coacciones de carácter intrínseco que impiden un desarrollo adecuado de la profesionalidad docente, tal como está contemplada hoy en día.
En este blog lo que intentaré es lo siguiente:
1. Poner de manifiesto la importancia del desarrollo profesional del profesorado en la mejora del sistema educativo.
2. Aclarar la insuficiencia del modelo actual, basándose en la teoría integral de Ken Wilber y otros autores.



